lunes, 26 de septiembre de 2011

Bibliografías de Estela Lucas García


Bibliografía 1 Estela Lucas García.


Bibliografía:
·         Martínez Martínez C., Cañadas Bustos A., Rodriguez Paredes E., Tornel García S. Dificultades en la Valoración enfermera. Enfermería Clínica 2003;13(4): 195-201.

Comentario:
Actualmente,  la enfermería, a pesar de llevar de 50 años usando el PAE (Proceso de Atención de Enfermería) como instrumento para la resolución de problemas, y los avances en la aplicación del método científico, se encuentra con  dificultades a la hora de poner en marcha las cinco fases del proceso, que son: valoración, análisis, diagnóstico, ejecución y evaluación.
La valoración es la primera etapa del PAE, es donde se valora el estado de salud de la persona, y tiene como propósito recoger de manera exhaustiva datos para llevar a cabo una mejor evaluación de la salud y diagnóstico de enfermería.
Para realizar un correcto diagnóstico enfermero, la enfermera debe ser buena observadora, interlocutora activa y comprensiva.
Este artículo habla de cómo un grupo de enfermeras que a pesar de trabajar en el mismo centro y basarse todas en el modelo de Henderson como referencia para la atención de enfermería, se han encontrado con diversas dificultades en la fase de valoración, y por este motivo se han propuesto descubrirlas mediante la elaboración de unas encuestas.
Con estas encuestas, lo que se pretende es identificar las habilidades de cada una de ellas, conocimientos y estrategias aplicadas, circunstancias ambientales,  y las necesidades que demandan los pacientes en los que las enfermeras tienen más dificultad para valorar.

En conclusión, debemos saber que la valoración es la primera etapa del proceso enfermero y es un instrumento que nos guía para la elaboración de un plan de cuidados, para detectar y controlar problemas de salud, y también a identificar la manera de poder ayudar a personas a conseguir  un alto grado de bienestar e independencia. 


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Bibliografía 2 Estela Lucas García.

He escogido esta bibliografía porque me ha parecido una forma sencilla de definir los conceptos.

Comentario:
Las bacterias (pequeños organismos unicelulares) y virus (partículas microscópicas con ADN y ARN), pueden infectar a las células, lesionándolas, produciendo una enfermedad, Los virus se apoderan de la célula, y utilizan sus recursos para producir productos víricos o nuevos virus; las bacterias en cambio, pueden parasitar las células directamente, o producen toxinas que la lesionan y esto produce reacciones violentas en el sistema inmunitario.
Si durante cualquiera de las dos infecciones, se lesionan células que puedan alterar las funciones vitales, puede producir la muerte.

Una vez que las bacterias o virus atraviesan las barreras químicas y mecánicas formadas por membranas, el organismo tiene una “segunda línea de defensa” (la primera línea son unas barreras mecánicas, formada por una membranas cutánea que son la piel y las mucosas) denominada “respuesta inflamatoria”. La lesión de los tejidos desarrolla respuestas que contrarrestan la lesión y estimulan la vuelta a la normalidad.
Antiguamente, las fases de la respuesta inflamatoria eran consideradas como una enfermedad.
Un médico romano llamado Celso, definió la inflamación como una entidad, y describió sus cuatro puntos cardinales: rubor (enrojecimiento), calor, tumor (hinchazón) y dolor.
Bibliografía:
• Thibodeau, Patton. Anatomia y Fisiología. 6 ed. Madrid. Elsevier; 2007.
 Bibliografia 3.  Estela Lucas García.

Una herida es una lesión con rotura de los tejidos blandos. Se pueden clasificar en Incisas (producidas por un objeto cortante, y suelen ser largas y poco profundas) contusas (causadas por un objeto romo y suelen tener los bordes irregulares) punzantes (son profundas y con el orificio de entrada pequeño) y especiales (producidas por una mordedura, por arrancamiento, por asta de toro, arma de fuego, quirúrgicas, mixtas…).
Una herida se puede complicar, bien a nivel general, por presencia de hemorragia o aparición de una infección, o bien se puede complicar a nivel local por lesiones de otras estructuras, o complicación en la cicatrización.
El pronóstico de una herida depende de su localización, su profundidad, extensión y del objeto traumatizante.
Siempre debemos actuar ante una herida en condiciones higiénicas para evitar una infección; debemos lavarnos las manos y usar material limpio (teniendo en cuenta los medios de los que dispongamos).
Si existe una hemorragia debemos contenerla.

El futuro de una herida y a veces del herido, va a depender de cómo se realice la primera cura”.

· C. Guillamas, E. Gutiérrez, A. Hernando, Mª.J. Méndez, G. Sánchez-Cascado, L. Tordesillas. Técnicas Básicas de Enfermería. Madrid. Editex; 2007.

La mayoría de traumatismos craneoencefálicos se originan por accidentes de tráfico (la otra minoría por caídas o golpes directos). Constituyen la principal causa de muerte por accidente de circulación.
Es importante saber distinguir entre las lesiones primarias, consecuencia de la acción directa del traumatismo, y las lesiones secundarias que se originan por un mecanismo indirecto, a través de la hipoxia, la isquemia y el edema cerebral. Entre las lesiones primarias debemos citar la contusión (focos corticales de necrosis, hemorragia y a veces edema locorrectal intenso, pero siempre con integridad de la duramadre), laceración (una herida del parénquima cerebral acompaña de disrupción de la duramadre) lesiones por contragolpe (localizadas en el punto opuesto del golpe) y conmoción cerebral, en la que suele haber perdida transitoria de conciencia sin lesiones apreciables.
Las lesiones secundarias del SNC se deben a dos circunstancias que se producen con frecuencia en los traumatismos craneoencefálicos graves: a) el traumatismo asociado de otras partes del cuerpo y b) la pérdida de autorregulación de la circulación cerebral y permeabilización de la BHE como consecuencia del propio traumatismo.

·                       *      C. Rozman. Compendio de medicina interna, 2 ed. Barcelona. Harcourt; 2002.
Bibliografía 4: Tumores y cáncer de mama.   Estela Lucas García.

Un tumor es una masa concreta de de células anormales o en el tejido hemático que pueden ser difusas.
También se le llama neoplasia (nueva materia) que es un crecimiento celular anormal.
Las neoplasias pueden ser benignas o malignas. Los tumores benignos no se diseminan a otros tejidos y suelen crecer muy despacio y sus células están bien diferenciadas, en los tumores malignos las células están indiferenciadas. Las células de los tumores benignos permanecen juntas y suelen estar encapsuladas, por lo que no son peligrosos para la vida siempre y cuando no afecten a ningún órgano vital. Los tumores malignos no están encapsulados y tienden a diseminarse a otras partes del cuerpo. Por ejemplo, las células de los tumores de la mama suelen formar nuevos tumores en los tejidos óseo, cerebral y pulmonar.
Las células emigran a través de los vasos linfáticos o sanguíneos, y a esta difusión se le llama metástasis.
Los tumores benignos y malignos pueden dividirse en tres clases:
·         Epiteliales (tejido conjuntivo, como el papiloma, adenoma y nevos).
·         Los que se originan en el tejido conjuntivo (lipoma, osteoma y condroma).
·         Varios.
Los tumores malignos que se desarrollan a partir de los tejidos epiteliales se denominan carcinomas (melanoma, adenocarcinoma) y los que se desarrollan a partir del tejido conjuntivo se denominan sarcomas (linfoma, y fibrosarcoma). Los tumores “varios” son los que no encajan en los anteriores.

Por ahora se desconoce la causas de división celular anormal, aunque sí se sabe que intervienen factores como los genéticos, los carcinógenos (agentes que afectan a la actividad genética) y la edad.
La detección precoz del cáncer es importante, ya que en las primeras fases de desarrollo, antes de la aparición de metástasis se puede tratar.
Algunos métodos utilizados son la autoexploración (se anima a las mujeres a que se autoexploren mensualmente las mamas), las imágenes médicas ( Rx, Tc, RM…), análisis de sangre, biopsias…
Sin tratamiento, el cáncer puede provocar la muerte. Una vez que se ha identificado, el cáncer se puede tratar y evitar o retrasar su desarrollo. En ocasiones se extirpa quirúrgicamente, pero cuando existen células malignas también hay que destruirlas y para ello se puede recurrir a la quimioterapia, radioterapia, laserterapia, inmunoterapia… 

·       *     Thibodeau, Patton.  Anatomía y Fisiología. 6 ed. Madrid. Elsevier; 2007.
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Bibliografía 5. Paciente terminal.
·         * Susan M. Hinchliff, Susan E. Norman. Enfermería y Cuidados de Salud. Barcelona. Doyma Enfermería.
Cuando la muerte del paciente es repentina, el papel de la enfermera es atender el cuerpo y apoyar a la familia de la persona fallecida.
Cuando la muerte es el final de una larga enfermedad el papel de la enfermera es más complejo, ya que tiene que planificar unos cuidados para cubrir las necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales del paciente y su familia,
La enfermera deberá desarrollar diversas técnicas, conocimientos y actitudes para ofrecer una calidad de cuidados al paciente terminal y familia.
Debe saber comunicarse, estar motivada y tener sentimiento compasivo.
La persona que va a morir tiene muchas necesidades físicas, como por ejemplo dolor, nauseas, vómitos, parálisis, falta de aire… causados por procesos patológicos.
La enfermera debe cuidar al paciente y cubrir las necesidades físicas del paciente mediante conocimientos y técnicas necesarios. Por ejemplo qué medicación usar y cómo, debe controlar los fármacos para aliviar los síntomas y saber que efectos secundarios tienen.
Deberá controlar la respiración, nutrición, eliminación, reposo, la movilidad, la integridad cutánea…
Además de las necesidades físicas también debe centrarse en las necesidades emocionales, sociales y espirituales.
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Bibliografía 6. Sistema Tegumentario.

·         Thibodeau Patton. Anatomia y Fisiologia. 6 ed. Madrid. Elsevier;2007.

La piel es uno de los principales elementos de sosten del cuerpo. Se continúa con los tejidos conjuntivos, que mantienen unido al cuerpo (huesos, tendones y ligamentos).
La piel es una barrera que separa el medio interno del externo, sin esta protección, el medio interno no podría mantenerse independiente del medio externo.
La dermis y la epidermis actúan juntas para envolver de forma impermeable y protegernos de la desecación y contaminación.
La protección frente a las lesiones mecánicas la proporcionan el pelo, los callos y las capas de la piel.
La piel también mantiene la homeostasia, ayuda a mantener un nivel constante de calcio produciendo vitamina D, que es necesaria para la absorción del calcio en el tubo digestivo.
La información acerca del medio externo es remitida por los receptores a los centros de control nervioso donde se utiliza para coordinar la función de otros órganos.
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Bibliografía 7: Quemaduras.

·         Thibodeau, Patton. Anatomía y Fisiología. 6 ed. Madrid. Elsevier: 2007.

Una quemadura es una lesión térmica o producida por el contacto de la piel con algún objeto caliente o fuego, exposición a luz ultravioleta o contacto con una corriente eléctrica, o sustancias corrosivas.
Cuando las quemaduras afectan a grandes superficies de la piel su tratamiento y pronóstico dependen de la parte afectada. La gravedad de ésta se determina por la profundidad de la lesión y extensión.
Uno de los método para medir la superficie corporal quemada es “la regla de las palmas” y se basa en la suposición de que el tamaño de la palma del quemado es aprox. 1% de la superficie total del cuerpo. Por tanto, calculando el número de palmas quemadas se obtiene el porcentaje aproximado de la superficie afectada.
Otro método es “la regla de los nueves” que es mas exacto a la hora de establecer la amplitud de la quemadura. El cuerpo se divide en 11 zonas del 9% con el área que rodea los genitales, que esta representa 1% adicional. Esta regla funciona bien en adultos, en niños se utilizan tablas como “tablas de Lund-Broder”.
La profundidad de una quemadura depende de las capas afectadas de la piel.
Las quemaduras de 1ºGrado produce escasas molestias y enrojecimiento de la piel.
Las quemaduras de 2º Grado afectan a capas epidérmicas profundas y lesionan las capas superiores de la dermis. Se puede producir lesión de las glándulas sudoríparas, folículos pilosos y glándulas sebáceas. Se caracterizan por ampollas, dolor e inflamación y edema generalizado. Son frecuentes las cicatrices.
Las quemaduras de 1º y 2º Grado se denominan quemaduras de espesor parcial.
Las quemaduras de 3ºGrado destruyen la epidermis y la dermis. Si afecta a los músculos estamos hablando de quemadura de 4º Grado.
“Una manera de distinguir las quemaduras de 2º y 3º Grado es el hecho de que las lesiones de 3º Grado son insensibles al dolor inmediatamente después de producirse, debido a la destrucción de las terminaciones nerviosas”. Las cicatrices suponen un grave problema.
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Bibliografía 8: VIH.

¿Qué es el VIH? Es un parásito que solo sobrevive en las células huésped y  muere rápidamente cuando se encuentra fuera del organismo. No puede sobrevivir en superficies inanimadas.
El genoma VIH se integra dentro del genoma de la célula huésped y produce provirus. Tiene una capacidad importante de incluir un estado de viremia persistente en los pacientes infectados a pesar de la presencia de anticuerpos.
El VIH está compuesto por un núcleo de RNA rodeado por un armazón proteico y una cubierta de lipoproteínas.
Después de la exposición al VIH, el paciente desarrolla una respuesta de anticuerpos, esto indica la exposición y riesgo de desarrollarlo y transmitirlo a otros.
Transmisión: El VIH se ha aislado en sangre, semen, secreciones vaginales, leche materna, saliva, lagrimas, orina, LCQ…Pero solo la sangre y el semen transmiten el virus.
La transmisión se produce de tres formas, a través de la exposición de sangre infectada, a través de la actividad sexual con una persona infectada y perinatalmente en un hijo de una madre infectada.
Inoculación Parenteral: Esta vía depende de la cantidad de sustancia inoculada. El riesgo de que los sanitarios se contagien es muy bajo, sobre todo si se siguen las precauciones universales.

“El VIH no se transmite por la picadura de insectos, contacto personal cercano entre miembros de la misma familia, o procedimientos de cuidados sanitarios que no incluyan exposición a la sangre”.

·         Problemas inmunológicos; Colección de Enfermería; Masson, Madrid; 1994.

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1 comentario:

  1. 2ªBibliografía. EMQ1. Estela Lucas García.

    He escogido esta bibliografía porque me ha parecido una forma sencilla de definir los conceptos.

    Comentario:
    Las bacterias (pequeños organismos unicelulares) y virus (partículas microscópicas con ADN y ARN), pueden infectar a las células, lesionándolas, produciendo una enfermedad, Los virus se apoderan de la célula, y utilizan sus recursos para producir productos víricos o nuevos virus; las bacterias en cambio, pueden parasitar las células directamente, o producen toxinas que la lesionan y esto produce reacciones violentas en el sistema inmunitario.
    Si durante cualquiera de las dos infecciones, se lesionan células que puedan alterar las funciones vitales, puede producir la muerte.

    Una vez que las bacterias o virus atraviesan las barreras químicas y mecánicas formadas por membranas, el organismo tiene una “segunda línea de defensa” (la primera línea son unas barreras mecánicas, formada por una membranas cutánea que son la piel y las mucosas) denominada “respuesta inflamatoria”. La lesión de los tejidos desarrolla respuestas que contrarrestan la lesión y estimulan la vuelta a la normalidad.
    Antiguamente, las fases de la respuesta inflamatoria eran consideradas como una enfermedad.
    Un médico romano llamado Celso, definió la inflamación como una entidad, y describió sus cuatro puntos cardinales: rubor (enrojecimiento), calor, tumor (hinchazón) y dolor.
    Bibliografía:
    • Thibodeau, Patton. Anatomia y Fisiología. 6 ed. Madrid. Elsevier; 2007.

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